La Historia del bañador (un poco abreviada)

Fue en 1840 cuando surgieron los primeros shorts de baño para hombres, que carecían de elástico y que, cuando se empapaban, se caían hasta los tobillos.Charles Goodyear diseñó en 1844 un modelo de una sola pieza, que cubría de pies a hombros, para evitar ese «problema».
A principios del siglo XX, los hombres lucieron bañadores formados por pantalones hasta las rodillas y camisetas de manga corta. Las mujeres, en cambio, vestían camisones, medias y zapatillas. Hasta 1912, las damas, además de tener que bañarse en zonas distintas de las de los hombres, iban custodiadas por doncellas que las transportaban hasta la orilla en casetas sobre ruedas. En 1922, los hombres empezaron a lucir sus torsos, pero las mujeres todavía se bañaban con pantalones de franela y vestidos ornamentados con lazos y puntillas. Pero en 1930, la firma Jantzen fabricó unas mallas elastizadas para mujeres que, posteriormente, dieron lugar a los bañadores de una sola pieza.

Los bañadores sexy
En 1946, Louis Réard creó el dos piezas Átomo. La prenda resultó tan escandalosa que ninguna modelo quiso lucirla, y su creador tuvo que contratar a la stripper Michelle Bernardine, quien le dijo: “Su bañador va a ser más explosivo que la bomba de Bikini”, en alusión a las pruebas nucleares realizadas en dicho atolón del Pacífico.
El modelo pasó así a llamarse bikini, pero, por estar considerado inmoral, no se puso de moda hasta 1957, cuando Brigitte Bardot posó en bikini en Saint Tropez. En España y Portugal estuvo prohibido hasta finales de los sesenta, aunque los bikinis aparecieron en las playas españolas con la llegada de las turistas extranjeras; en aquellos años se los llamaba Saint Tropez, en memoria de los modelos de la Bardot.
Los bañadores se hicieron cada vez más audaces. En 1964, Rudi Genreich creó el monobikini (con el que nació el topless), y en 1974, el genovés Carlo Ficcardi diseñó el tanga, que causó furor en las playas de Brasil.
El naturismo nació como reacción a la revolución industrial y vivió su mayor expansión en regiones como Alemania y los países ubicados en el centro de Europa. Por entonces lo que se buscaba era “la libre cultura del cuerpo” en una sociedad que estaba absolutamente industrializada. Se pretendía volver al estado natural, al contacto con la naturaleza, a la vida más sana y, sobre todo, a una existencia libre de las restricciones que había en ese momento en el mundo laboral y en el mundo social- Joaquín Planas
La globalización trajo consigo la «necesidad» de tener que comprar todos los años los trajes de baño que están de moda (véase cualquier tienda de ropa en Mayo) para tapar nuestras «vergüenzas» (acojonante lo de este eufemismo), un bolso que combine con el, unas playeras, pamela, pareo, sombrero etc.. para al final ir a la playa a bañarnos anti-naturalmente. Sí, anti-natural es bañarse con bañador. ¿Acaso te duchas con bañador?


